martes, 24 de junio de 2008

Mauricio Funes y el FMLN: Esperanza de cambio en El Salvador

I. Democratización y neoliberalismo en Centroamérica

Mientras el auge revolucionario sacudió al cono sur en las décadas de 1960 y 1970, para Centroamérica fueron los años 80’s los más críticos: la Nicaragua sandinista, a la que le había costado ya 50 mil muertos liberarse de la dictadura de Somosa, tuvo que continuar en guerra para hacerle frente a la contrainsurgencia y, con ello, ver dramáticamente disminuidas sus posibilidades de desarrollar a plenitud su proyecto de nación; en El Salvador, la guerra civil dio inicio oficialmente en 1980, cuando las cinco organizaciones político-militares que habían venido conspirando por separado, lograron unificarse en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y lanzar una “ofensiva final”, que en realidad fue sólo la primera; particularmente duros fueron los 80’s para los pueblos indígenas y campesinos de Guatemala, víctimas del implacable terror al que el poderoso ejército nacional los sometiera, en su sangrienta lucha anticomunista.

El desenlace es harto conocido. En Nicaragua, después de diez años en el poder, el gobierno sandinista pierde las elecciones y debe entregar el Ejecutivo a Violeta Chamorro. Saldo: 100 mil muertos. En El Salvador, la comandancia general del FLMLN y el gobierno del partido ARENA, firman los Acuerdos de Paz en 1992. Saldo: 80 mil muertos. En Guatemala, las guerrillas, aglutinadas en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) sufrieron un proceso de muerte lenta, pero irreversible. La firma de los Acuerdos de Paz se dio en 1996. Saldo: 200 mil muertos.

Al terminar la década de 1990, recuperándonos aún del desconcierto en que nos dejara el paso de la guerra a la paz, pero sobre todo de la confusión que supuso el cambio de paradigma de la lucha revolucionaria o anti-revolucionaria a la búsqueda de la democracia formal, los centroamericanos apenas empezábamos a comprender lo que había ocurrido: se había instalado en el istmo, al igual que en el resto del continente, el nefasto modelo neoliberal. Las palabras mágicas “paz”, “democracia” y “libertad” sirvieron de punta de lanza para la implementación de las reformas económicas necesarias para echarlo a andar. Aprovechando el desgaste que tantos años de guerra y tantos miles de muertos ocasionaron en las sociedades centroamericanas, el discurso de la paz, la democracia y la libertad se levantó como la espuma, acompañado de un aura de cambio y bienestar. Todo bajo el entendido de que en la era del “fin de la historia”, “paz”, “democracia” y “neoliberalismo”, eran las tres caras de la única moneda con la que se valía jugar en el parqués del mundo globalizado.

Había caído el muro de Berlín, el capitalismo había triunfado sobre el socialismo, la guerra sólo había dejado dolor y frustraciones, ¿quién podía pensar ya en revoluciones? Si Centroamérica pretendía salir adelante y ponerse a la altura de las circunstancias, debía someterse a las nuevas reglas: buscar “paz” (fin de la guerra civil), “democracia” (liberal) y “libertad” (defensa de la propiedad privada), y entrar a los dictámenes del comercio internacional.

Obedientes, como siempre, a los mandatos del norte, los gobiernos de la región así lo hicieron. Sobre todo porque esa obediencia sería muy bien retribuida. Es así como pequeños grupos provenientes de las oligarquías tradicionales, con la habilidad empresarial suficiente para moverse en el mundo de los negocios transnacionales del siglo XXI, han llegado a convertirse en verdaderas ¿?. La privatización de empresas estatales, la prioridad que ha adquirido el sector financiero en la economía y las nuevas configuraciones del gran capital (expresadas en la regionalización de los consorcios y el espectacular crecimiento de ciertas empresas nacionales), dan cuenta del nuevo paisaje económico del istmo centroamericano.

La transición democrática de Centroamérica ha ocurrido simultáneamente a la aplicación casi textual de la receta neoliberal. Y eso ha tenido un alto costo para las economías del istmo. Hoy en día es más rentable distribuir productos que producirlos. Las políticas económicas neoliberales sometieron la producción de las pequeñas naciones a la competencia internacional, haciendo caso omiso de las abismales asimetrías entre las economías de los países desarrollados y los subdesarrollados.

De ese modo, las nacientes industrias nacionales, pero sobre todo la agricultura, han sido desplazadas por la importación de bienes del exterior. Esto acentúa la vulnerabilidad estructural de Centroamérica, incrementando la dependencia de la región respecto de sus proveedores internacionales. El daño a la producción agrícola a nivel nacional ha sido tan dramático, que incluso los rubros económicos que fueron protegidos con “salvaguardas” del comercio internacional (productos de la canasta básica como maíz, fríjol y arroz, entre otros) han tenido que liberalizarse, es decir, desprotegerse, para lograr el abastecimiento nacional, en el marco de la crisis alimentaria que el mundo enfrenta. En pocas palabras, Mesoamérica, la tierra del maíz, está teniendo que importarlo.

II. El Salvador y su búsqueda de cambios

Como consecuencia de lo anterior, el esquema de la composición socio-económica de El Salvador de inicios del siglo XXI se asemeja en mucho al que predominaba a inicios del siglo XX, cuando el pulgarcito de América se estrenaba como República: los ingresos de la actividad productiva del país van a parar a las manos de unas cuantas familias. Hace un siglo, esa actividad productiva era el cultivo y la exportación del café. En este nuevo siglo, la economía se concentra en el ámbito financiero y comercial. El resultado es el mismo de siempre: inequidad, marginación, injusticia.

El FMLN, con el respaldo de las numerosas organizaciones de obreros, campesinos, estudiantes y pequeños comerciantes que durante los años 70 se movilizaron en las calles de San Salvador y fueron sistemáticamente reprimidas, fue a la guerra buscando la desestabilización del régimen opresor y la modificación de esas estructuras injustas.

Haber dejado de ser un grupo guerrillero para pasar a convertirse en un partido político no ha sido fácil. En primer lugar, la firma de los Acuerdos de Paz y el desmantelamiento de la lucha revolucionaria como factor de cohesión, trajo rupturas, desencantos, individualismos, reconversiones, traiciones y desesperanza. En segundo lugar, se trata de un partido que tuvo que insertarse en el terreno de juego del enemigo, la derecha salvadoreña, detentadora tradicional del poder político en El Salvador y como tal manipuladora de las instituciones y conocedora de sus intríngulis y artimañas. En tercer lugar, tuvo que adquirir experiencia en el adverso escenario de la democracia formal.

Con todo, el Frente se convirtió en la segunda fuerza política del país, ha participado en tres elecciones presidenciales en las que ocupa el segundo lugar entre las preferencias del electorado y en cuatro elecciones para alcaldes y diputados que le han permitido ganar un número significativo de alcaldías, incluida la capitalina ciudad de San Salvador (que continúa a su cargo), así como un número significativo de escaños en la Asamblea Legislativa, actualmente 33 de 84. Partidos políticos surgidos de una ex guerrilla que hayan logrado posicionarse en el espectro político de sus países con semejante fuerza, solo existen en América Latina: el FMLN salvadoreño y el FSLN nicaragüense. La permanencia y la evolución que el FMLN ha estado demostrando en El Salvador evidencian, por una parte, que su “voto duro” es realmente duro y, por la otra, que su consolidación como partido político le ha permitido prepararse para asumir el reto de pasar de ser oposición a convertirse en gobierno.

Uno de los cuestionamientos más importantes que se ha hecho al FMLN en esta etapa de transición a la democracia ha sido el verticalismo que ha predominado en sus filas, sin dar cabida a nuevas voces y nuevas ideas. Con la elección del periodista Mauricio Funes como candidato presidencial, el Frente dio un paso adelante en la superación de esos modos de actuar que se le cuestionan. ¿Por qué? Primero porque Funes no pertenece a la dirigencia histórica del partido; su inclusión en la fórmula presidencial obliga, pues, a la dirigencia efemelenista a contemplar sus puntos de vista y a consensuar con él y sus asesores todo lo relacionado con la campaña electoral y con el plan de gobierno en el que se encuentran trabajando conjuntamente. Y segundo, porque la propia elección de Funes como candidato es el resultado de un ejercicio autocrítico dentro del partido en el que se hizo evidente que para pasar de ser oposición a comandar el timón del Estado, el FMLN debía acercarse al pueblo salvadoreño –más allá de los sectores militantes y simpatizantes--, escuchar sus demandas y ofrecer soluciones convincentes. Es precisamente lo que ha estado haciendo Funes desde que se oficializó su candidatura: buscar consenso en sectores poblaciones allende el “voto duro” del partido, entre pequeños y grandes empresarios, gremios profesionales, migrantes, clase media, etc.

Haber escogido a Mauricio Funes como candidato para competir en las futuras elecciones presidenciales de marzo de 2009 fue un acierto del Frente. Lo prueba el hecho de que el acto de oficialización de esa candidatura, realizado el 11 de noviembre de 2007 en el Estadio Cuscatlán de San Salvador, haya reunido alrededor de 90 mil simpatizantes (sin contar a los miles de espectadores/as que tuvimos acceso al evento via tv o internet) que, portando ropas y banderas rojas e impregnados/as de un renovado entusiasmo político, rebasaron por completo la capacidad del lugar. A partir de entonces, los recorridos de Funes por todo el país han estado acompañados de numerosas caravanas de carros y sus mítines se llenan de gente que da muestras de aprobación cuando su candidato cuestiona el favoritismo económico que ha caracterizado a los cuatro gobiernos consecutivos de ARENA y ofrece fortalecer la institucionalidad del país, aumentar la productividad y frenar el alza de los precios de la canasta básica. Diversas encuestas dan por ganador a Mauricio Funes en la futura contienda electoral. Y hay quienes desde ya lo llaman Presidente. El fenómeno Funes es único en la historia de El Salvador.

Sucede que el pueblo salvadoreño está cansado. Cansado de vivir sumergido en una pobreza que lejos de disminuir lo obliga al exilio económico, lanzándose a la riesgosa y dura “aventura” de conquistar “el sueño americano”. Cansado de una explosión delincuencial que ARENA, con todo y sus medidas represivas, no ha podido contener. Cansado de la corrupción. Cansado de la dolarización. Cansado de la privatización. Cansado de la carestía del costo de la vida. Cansado de ver al país retenido en manos de una clase dirigente que favorece únicamente a un sector de privilegiados.

Hoy por hoy, la clase empresarial salvadoreña es una de las más poderosas de Centroamérica. Y no obstante, la mendicidad y la migración por razones económicas aumentan cada día. Durante los primeros años de la democratización, ARENA se jactaba de la salud de los índices macroeconómicos del país y promovía a El Salvador como “economía emergente” y país modelo en la región. Pero lo cierto es que esa “emergencia” jamás llegó a las clases desposeídas, cuya pauperización se ha agudizado tras veinte años de políticas económicas impulsadas por ARENA. Políticas implementadas siguiendo el mandato de los países hegemónicos y en función de intereses muy particulares, que están lejos de dar prioridad al aumento de la calidad de vida de la gran mayoría de salvadoreños y salvadoreñas. ARENA es el culpable de la vulnerabilidad del país frente a la crísis actual del capitalismo mundial.

El hartazgo acumulado por tantos años, obligan a esas mayorías a demandar cambios. No es la primera vez. Se trata de un pueblo que ha demandado cambios desde que El Salvador se convirtió en país en condiciones ventajosas sólo para unos pocos. Desde que se constituyeron las estructuras injustas, este pueblo se levanta, se insurrecciona, hace la revolución, pelea.

Hoy el campo de batalla es el juego electoral. Hoy la meta es la Presidencia de la República. Hoy el objetivo es lograr que la alternancia política sea posible por primera vez en toda la historia de El Salvador. Hoy la apuesta es poner a la derecha en el lugar que le corresponde, el lugar del descrédito y de la ignominia. Y en este camino, en estas luchas, que por supuesto forman parte de un proceso más amplio, profundo y complejo, el FMLN representa el instrumento de cambio con el que cuenta el pueblo y constituye la plataforma política que Mauricio Funes necesita para ganar.

Funes, por su parte, con su honestidad, con su juventud, con su compromiso, con su trayectoria de veinte años de ejercicio de un periodismo crítico, independiente e incómodo para la clase dirigente, con su conocimiento de los problemas del país, con su preocupación por buscar soluciones viables para empezar a enfrentar esos problemas, ha logrado resucitar en el pueblo la esperanza adormecida y la confianza en que los cambios son posibles.

martes, 10 de junio de 2008

Última Encuesta.




Resumen de datos de la encuesta del Centro de Investigación de la Opinión Pública (CIOPS) de la Universidad Tecnológica de El Salvador, realizada este 6, 7 y 8 de junio.



> Cuál es el mejor candidato?
> Mauricio Funes 57.1%
> Rodrigo Ávila 25.0%
> Diferencia: 32.1% a favor de Mauricio Funes.


> Si las elecciones fueran hoy por qué partido votaría?
> FMLN: 48.3%
> ARENA: 29.8%
> Diferencia: 18.5% a favor del FMLN


> La misma pregunta para diputados.
> FMLN: 43.6%
> ARENA: 29.3%
> Diferencia: 14.3% a favor del FMLN


> La misma pregunta para alcaldes.
> FMLN: 42.9%
> ARENA: 28.0%
> Diferencia: 14.9% a favor del FMLN


> Quién es el candidato presidencial más capaz?
> Mauricio Funes: 56.0%
> Rodrigo Ávila: 21.0 %
> Diferencia: 35% a favor de Mauricio Funes


> Quién tiene más conocimiento de los problemas del país?
> Mauricio Funes: 50.3%
> Rodrigo Ávila: 21.5%
> Diferencia: 29% a favor de Mauricio Funes


> Quién es más democrático?
> Mauricio Funes: 50.6%
> Rodrigo Ávila: 22.9%
> Diferencia: 27.7% a favor de Mauricio Funes

> Quién es el mejor candidatos con principios y valores?
> Mauricio Funes: 49.7%
> Rodrigo Ávila: 22.8%
> Diferencia: 26.9% a favor de Mauricio Funes

domingo, 18 de mayo de 2008

COMUNICADO DEL FMLN

RECHAZAMOS CAMPAÑA CALUMNIOSA CONTRA FMLN


En la última semana diferentes “noticias”, opiniones, reportajes, declaraciones de personeros de la derecha gubernamental, intentan de manera perversa dar cuerpo a una campaña sucia contra el FMLN, atribuyendo vínculos de nuestro Partido con las FARC de Colombia en tráfico de armas y de recibir dinero de esa organización colombiana.
Esta campaña ha llegado al extremo de empeñarse en manchar la memoria del Compañero Schafik Hándal , así como involucrar en presuntas acciones con las FARC al compañero Diputado del Parlamento Centroamericano y miembro de nuestra Comisión Política, José Luis Merino.

LA COMISIÓN POLÍTICA DEL FMLN DECLARA AL RESPECTO:

1- Es absolutamente falso que José Luís Merino tenga alguna vinculación en actividades ilícitas, ni con las FARC, ni con ninguna organización fuera o dentro de nuestro territorio.

2- El FMLN es un Partido Político que se plantea, mediante su actividad política y con el respaldo de la ciudadanía, ganar y gobernar el país. estamos ganando paso a paso este legítimo objetivo y ello causa en la derecha una resistencia ha aceptarlo; indudablemente que esta es la base que mueve a una campaña sucia que merece nuestro rechazo y condena.

3- Como latinoamericanos que somos, anhelamos que el conflicto que vive el hermano pueblo colombiano sea resuelto políticamente, y que la madurez que en ese hermano país se ha tenido para negociar con los Paramilitares alcance un día para resolver del mismo modo el conflicto entre la guerrilla colombiana y el gobierno de ese país, un anhelo que sabemos comparten pueblos y naciones sensibles con el sufrimiento humano.

4- Es tan burda la pretensión de vincularnos, acusando a José Luís Merino, que se les olvida que la edad de ese movimiento armado pasa la propia edad del compañero Merino, y nuestra propia edad como Partido Político. las FARC de Colombia surgieron en 1948, han sobrevivido por décadas y la argucia de que requieren de otros gobiernos y líderes para ser lo que son, es un absurdo que sólo tiene sentido en el contexto de una campaña de mentiras como las que la derecha y sus allegados han montado con el deseo de crear temor a un cambio de gobierno en nuestro país.

5- Finalmente, el FMLN reitera que los problemas que los propios salvadoreños enfrentamos son los que nosotros vamos a atender fundamentalmente, a pesar de cortinas de humo y provocaciones para sacarnos de nuestro camino, en el que marchamos junto al pueblo, con todo, hasta la victoria en las elecciones municipales, legislativas y presidenciales que tendrán lugar en el 2009.

Hacemos un llamado a la seriedad, a la responsabilidad, al juego limpio en el terreno de atender el sufrimiento de nuestro pueblo por el alto costo de la vida, la criminalidad y la impunidad.

Tengan todas y todos la certeza de que el Fmln sabrá mantenerse con tenacidad en este esfuerzo.

COMISIÓN POLÍTICA
FRENTE FARABUNDO MARTÍ PARA LA LIBERACIÓN NACIONAL, FMLN.
MAYO 2008.

“El turno del FMLN”



Fragmento tomado de:

Editorial Revista Proceso, No. 1285, 16 de Abril de 2008

Universidad José Simeón Cañas UCA

No le ha sido fácil al FMLN el aprendizaje en el terreno de la competencia electoral; le costó entender que el éxito electoral no estaba asegurado sólo porque el candidato o la candidata a la presidencia proviniera de sus filas o contara con el respaldo del partido; le costó entender que el perfil del candidato (su capacidad, talento y personalidad) aunado al respaldo creativo del aparato partidario eran esenciales no para garantizar la victoria, sino para competir por la victoria —que suena parecido, pero no es lo mismo—.

Este desafío ha sido encarado con bastante solvencia por el FMLN en esta coyuntura preelectoral. La nominación de Mauricio Funes ha sido una de las mejores decisiones políticas de los efemelenistas, en su propósito de competir en el 2009 por la victoria. Igualmente, están siendo atinados sus esfuerzos por articular el perfil de Funes con un trabajo del aparato partidario, de cuyas capacidades depende la irradiación social —en cantones, caseríos, barrios, colonias— del mensaje de su principal candidato.

[…] Aun con los esos reparos que pueda suscitar Funes en algunos círculos intelectuales o mediáticos cercanos a la izquierda, el FMLN está haciendo mucho mejor las cosas ahora que en otras coyunturas preelectorales. Lo está haciendo tan bien que la posibilidad de hacerse del Ejecutivo es, de lejos, más alta ahora que en cualquier otra elección pasada. Y esa posibilidad no se explica sólo por las fortalezas de su principal candidato y del trabajo del aparato partidario, sino también por otro factor que está jugando a favor del FMLN: las fracturas de ARENA y las debilidades de su candidato a la presidencia.

[…] Hay sospechas sólidas de que, en los últimos años, el sector económico que medró y se lucró al amparo del gobierno de Alfredo Cristiani y de Armando Calderón Sol fue dando señales de desafección con la cúpula arenera, misma que habría hecho eclosión bajo del mandato de Saca. Y el “desinterés” empresarial por el proceso de selección del candidato presidencial para 2009 vendría a ser el corolario de todo ello.

Sin la voz de mando empresarial, no hubo orden ni concierto en las pugnas internas de ARENA; cada facción política dentro del partido quiso imponer su voluntad. Los afanes de protagonismo salieron a relucir sin cortapisas; se multiplicaron las candidaturas, pero el presidente Antonio Saca era quien estaba mejor posicionado para imponer los intereses de su grupo. De los tres precandidatos sobrevivientes, impuso al peor de todos.

[…] Ahí está Rodrigo Ávila como la carta de ARENA para las presidenciales de 2009. Será casi una misión imposible convertirlo en un candidato no ganador, sino medianamente decente para competir con dignidad. Quizás nadie en ARENA se crea eso de que Ávila representa a una nueva derecha.

Si en El Salvador hay una nueva derecha nunca se la ha visto por ninguna parte; y si Ávila dice ser su expresión más señera habría que dudar de su existencia porque el candidato presidencial de ARENA siempre ha estado ligado a una de las caras tradicionales de ARENA: su cara autoritaria. Es decir, hablar de Ávila es hablar de René Figueroa, cuya vocación autoritaria es de sobra conocida, y de Saca, quien siguió la senda populista punitiva de Flores. Nada nuevo, entonces, en cuanto a adscripciones ideológicas y políticas. Nada nuevo en cuanto a fracasos: la crisis de la seguridad pública tiene en Ávila —al igual que en Figueroa— a uno de sus principales artífices. Y su incompetencia probada como funcionario público al frente de la PNC y su vocación autoritaria no se eliminan diciendo que él expresa a una nueva derecha o que es un hombre con “valores”. Si en ARENA piensan que ese es el camino para que Ávila llegue a la presidencia están totalmente perdidos. Pero, mientras lo crean, facilitan las cosas al FMLN.

El FMLN, pues, tiene un escenario favorable para hacerse del Ejecutivo. Pero no debe dar por descontado que eso sucederá de modo inexorable. El triunfalismo nunca es bueno, porque lleva a atenerse, y el FMLN no debe bajar la guardia en su trabajo de campaña, en la promoción de su candidato y en la elaboración-difusión de su plataforma de gobierno.

El escenario que se está dibujando para ARENA es, por el contrario, de lo más sombrío. Y es que el partido de gobierno está corriendo el riesgo de pagar cara su prepotencia y su menosprecio a la conciencia ciudadana. Porque no buscar un buen candidato, pensando que, sin importar cuáles sean las cualidades del elegido, el maquillaje mediático lo va a convertir en el preferido de la gente, es una clara muestra del poco respeto que se tiene, desde la derecha, a la sociedad salvadoreña.

Ya con [el ex presidente] Flores y [el actual presidente] Saca se procedió de la misma manera: la escasa capacidad política de ambos fue encubierta por la publicidad y las consecuencias de ello no han sido nada gratificantes para la sociedad.

Con [el candidato presidencial] Ávila se quiere hacer lo mismo, pero esta vez va a ser difícil que ARENA se salga con la suya. Maquillarlo, para convertirlo en algo que no es, se presenta como algo casi imposible. Por ello mismo, es casi imposible convertirlo en una figura capaz de competir con Funes, quien “libra por libra” —como dirían los narradores de las peleas de boxeo— lo supera con creces. […]

jueves, 8 de mayo de 2008

Documental-Foro



El pasado sábado 26 de abril, el Comité por el cambio en El Salvador. México llevó a cabo su primer evento. Junto con el cine club de la maestría en Estudios Latinoamericanos de la UNAM, presentamos tres documentales representativos de tres momentos críticos de la historia salvadoreña: la masacre de 1932 (Cicatriz de la memoria), la guerra civil (Historia de la guerra) y la posguerra (Merging voices).

En la actividad participamos 42 personas, visualizamos los documentales a lo largo de una hora y media y, posteriormente, la discusión se prolongó a lo largo de dos horas. El público se mantuvo atento e interesado y manifestó marcada curiosidad por conocer detalles sobre los desarrollos históricos del pulgarcito de América, así como inquietud en relación con el proyecto gubernamental de Mauricio Funes y el FMLN y el margen de maniobra real que tendrán para gobernar.

Los miembros del Comité celebramos el éxito de este primer encuentro con un sector de la comunidad estudiantil de la UNAM. Esto nos impulsa a prepararnos más y mejor para continuar realizando nuestras labores de divulgación y para profundizar en nuestra reflexión en torno a los pasos que es preciso dar para que en El Salvador se produzcan cambios que favorezcan a las grandes mayorías. Esperamos contar con su valiosa presencia en actividades futuras.

martes, 22 de abril de 2008

Cine Foro sobre El Salvador

CONTRAPANTALLA, cine sin nostalgia y Comité por el Cambio en El Salvador. México

Presentan:

10 Años tomando el cielo por asalto

País y año: El Salvador (2005)


Director: Colectivo Sistema Radio Venceremos.
Productor: Museo de la Palabra y la Imagen. MUPI El Salvador
Sinopsis: corto cinematográfico que sintetiza el trabajo efectuado por la que fuera
la voz oficial del FMLN: Radio Venceremos, durante 10 años de conflicto armado.
Esta producción contiene imágenes de los lugares donde transmitieron, de las zonas
bajo control, su trabajo con las comunidades, su función durante la ofensiva de 1989,
además de escenas de combates, pobladores de las zonas rurales y de militares
y políticos. Fue realizado por el Colectivo del Sistema Radio Venceremos, como un tributo a
las personas que hicieron posible el funcionamiento de la radio durante la guerra en El Salvador.

10 Años tomando el cielo por asalto.

1932 Cicatriz de la memoria

País y año: El Salvador (2002)

Director: Carlos Enrique Consalvi

Productor: Museo de la Palabra y la Imagen. MUPI El Salvador
Sinopsis: Documental sobre la insurrección indígena que sacudió a El Salvador en 1932.

Dicha insurrección tuvo un gran impacto en lo cultural, político y social, dejando un saldo de

por lo menos 30 mil campesinos masacrados por la represión gubernamental.

Tras décadas de silencio, los sobrevivientes cuentan la historia.


Fecha: 26 de abril (sábado)
Películas: 4pm-5:30pm
Debate: 5:30 - 7pm

Lugar: Calle Atlanta, # 182, interior 07
Colonia Nápoles
(*a 2 cuadras de la estación del Metrobus `Parque Hundido´ )

*** CONTRAPANTALLA (Cine sin nostalgia) es un Cineclub formado por algunos Estudiantes
y Ex-Estudiantes del Posgrado de Estudios Latinoamericanos de la UNAM. Para consultar
nuestra programación:
http://contrapantallacinesinnostalgia.blogspot.com/

**** El Comité por el Cambio en El Salvador. México surge con la intención de apoyar el

proyecto de izquierda impulsado por el FMLN y Mauricio Funes, que competirá en

las futuras elecciones de marzo de 2009 contra el derechista partido ARENA.

Más detalles en: http://cambioenelsalvador.blogspot.com/