jueves, 19 de marzo de 2009

El día después de la elección

Roberto Cañas (*)

La Alternancia es una realidad. La democracia está en ruta a su profundización

SAN SALVADOR - El 15 de marzo el pueblo salvadoreño se jugó y ganó el presente y el futuro del país. La Izquierda triunfó en las elecciones a pesar de todo lo que la derecha hizo por evitarlo. Los votantes depositaron su confianza en Mauricio Funes (MF) para dirigir El Salvador. Durante muchísimo tiempo soñamos este momento, miles de salvadoreños ofrendaron generosos sus vidas por el cambio que hoy tenemos. Sin su sacrificio, sin su entrega no estaríamos disfrutando de esta victoria.

Cuando se preparó la Ofensiva General del 10 de enero de 1981 y también cuando se planificó la Ofensiva de noviembre de 1989 los revolucionarios teníamos como punto de contacto después de la victoria la Plaza Libertad. Hoy de manera electrizante los activistas del frente celebraron la victoria electoral en un lugar tremendamente simbólico, en el corazón del barrio de la derecha: El Paseo General Escalón. Y allí estaban presentes con todos los asistentes, Lil Milagro Ramírez, Roque Dalton, Luis Díaz, Rafael Arce Zablah, Felipe Peña Mendoza, Rafael Aguiñada Carranza, Febe Elizabeth Velásquez, Schafik Handal

La época de ARENA se terminó y El FMLN inicia una nueva era en la vida nacional en la que el fin de su actividad será sin duda la consecución de la “justicia social, la seguridad jurídica y el bien común”. Pero debe quedar claro desde el principio que el FMLN únicamente podrá gobernar el país y ser fuerte, si retoma y fortalece su vinculo con el Movimiento Social, ésta es la alianza principal, del nuevo gobierno, solo con el respaldo de la poblacion organizada, con la lucha de los salvadoreños-as se podrá con mucho esfuerzo crear un nuevo país.

Hoy más que nunca la izquierda victoriosa deberá agudizar su capacidad de análisis de la realidad nacional, de elaboración de pensamiento político, de estudio de la experiencia internacional, para poder hacer las propuestas audaces y correctas que demandan las circunstancias.

Se dice que las señas de identidad de la democracia son la alternancia en el gobierno y el reconocimiento de la derrota por parte del candidato que pierde las elecciones. ARENA aceptó su derrota es una buena señal. Esperemos que la cúpula arenera acepte completamente la nueva realidad.

A partir del 1 de junio del 2009 el reto es desarrollar un Plan para los primeros 100 días donde se den signos claros de la voluntad política del nuevo régimen para enfrentar la crisis económica, alimenticia, energética y ambiental que existe en todo el mundo. Se deben dar en el Plan pasos firmes para estabilizar los precios de la canasta básica, de las medicinas, medidas para que la ciudadanía tenga seguridad en sus personas y en sus bienes.

Gobernabilidad y búsqueda de la justicia social son los nombres del juego a partir del 1 de junio. Los Acuerdos de Paz, firmados en Chapultepec hace 17 años ya no aseguran la gobernabilidad hoy a finales de la primera década del siglo XXI. Se necesita pactar los nuevos consensos básicos que permitan sacar el país adelante en los próximos 15 años.

El Salvador y nosotros ya no somos los mismos después del 15 de marzo de 2009 los principales sujetos políticos y sociales tienen que cambiar su practica y ponerse a la altura de las circunstancias, y el pueblo soberano debe estar listo para demandar transparencia y rendición de cuentas en la gestión gubernamental. El 15 de marzo se escribió la historia.

La transición a la democracia, con la Alternancia en el Órgano Ejecutivo dio otro paso importante más. Enhorabuena!!!